- Noticias / El Dr. Luis Cadus se jubila tras 43 años al servicio de la docencia y el desarrollo científico-tecnológico
PASIÓN POR LA CIENCIA AL SERVICIO DE LA GENTE
El Dr. Luis Cadus se jubila tras 43 años al servicio de la docencia y el desarrollo científico-tecnológico
El Investigador Superior del CONICET en el INTEQUI y referente en el campo de la ingeniería de procesos, y la catálisis heterogénea accede a la jubilación tras una vida dedicada a la docencia, transferencia y desarrollo científico tecnológico con eje en el medioambiente.
Compartir en
redes sociales
Por Daniel Toledo - Área Comunicación Institucional INTEQUI (©) - intequicom@gmail.com
Luego de cuarenta y tres años (43) de actividad en el sistema científico-tecnológico argentino se jubila Luis Cadus, Investigador Superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y director por dos períodos consecutivos del Instituto de Investigaciones en Tecnología Química (INTEQUI) con sede en San Luis.
Cadus, a lo largo de su extensa trayectoria supo poner en diálogo la pasión por la ciencia con eje en el medioambiente, la cultura, el deporte y la política, siempre desde una mirada crítica y humanista.
“Podría haber estudiado muchas disciplinas con igual pasión y dedicación, pero la ingeniería me maravillaba. Así, elegí Ingeniería Química”-comenta. Cursó y aprobó esa carrera - en los seis años de duración académica (1978-1984) - en la por entonces Facultad de Ingeniería y Administración de Empresas, de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) con sede en Villa Mercedes, ciudad donde nació un 27 de agosto de 1960.

Luis Cadus en 1984, cuando recibe el título de Ingeniero Químico en Villa Mercedes. A la derecha su madre y el ingeniero Luis Orguín.
Cadus ingresó a la facultad a los 17 años y se recibió de Ingeniero en marzo de 1983 a los veintitrés (23). En ese período la Argentina vivía una fuerte represión en el contexto de la dictadura cívico-militar (1973-1983). “Llevar la carrera al día no impidió que realizara una tarea política en la recuperación de la democracia”- recuerda. Participó en la creación en los ochenta del primer Centro de Estudiantes y fue co-fundador de la Federación Universitaria de San Luis: “Fui co-partícipe de la toma de la facultad, aún en dictadura, habiendo logrado la remoción del entonces decano (David Rodrigo), y la anulación del arancel universitario, que fue el primer caso en el país"- contextualiza.
En 1984 ingresa al Grupo de Catálisis en el Instituto de Investigaciones en Tecnología Química (INTEQUI-CONICET) a través de una Beca de Iniciación (ahora Doctorado), bajo la dirección del doctor Juan Rivarola, impulsor del INTEQUI y del CONICET en San Luis. En la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) obtuvo el Doctorado en Ingeniería. Entre 1990 y 1992 accede a una beca externa de CONICET, que le permite concretar una estancia postdoctoral en L’Unité de Chimie et Catalyse Divisé de L’Universite Catholique de Louvain, Louvain la Neuve, Bélgica - uno de los centros de investigación en catálisis más importantes del mundo - con la dirección del profesor Bernard Delmon.
En la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FQBF) se jubila como profesor Titular- el máximo escalón en docencia - en la carrera Ingeniería en Alimentos, creada hacia fines de los noventa y que lo tuvo como uno de los principales organizadores. En 2023 el CONICET lo designa como Investigador Superior , que representa la categoría más alta dentro del sistema científico y tecnológico de Argentina.
Luis Cadus es referente nacional e internacional en ingeniería de procesos y catálisis heterogénea. Sus contribuciones abarcan desde el diseño de catalizadores soportados y sistemas estructurados hasta la modelización de procesos catalíticos, con fuerte impacto en el desarrollo de tecnologías limpias y sostenibles con eje en la protección del medioambiente.
Precisamente el Área de Catálisis fue la primera área de investigación del INTEQUI con el impulso del doctor Juan Rivarola. Luego esa línea fundadora contó con la dirección del doctor Cadus. En ese sentido, en 2025 en el marco del XXIV Congreso Argentino de Catálisis, la Sociedad Argentina de Catálisis (SACat) distinguió a Luis Cadús con el "Premio a la trayectoria en catálisis y procesos catalíticos".
“ Sin desmedro de la ciencia básica, para mí la ciencia y tecnología deben estar al servicio de la mejora de la calidad de vida de nuestro pueblo. La producción sin pasivos ambientales, sin sobreexplotación de recursos naturales, sin explotación de trabajadores, la producción competitiva, con incorporación de conocimiento, debe ser usufructuada por todos y todas”- expresa Cadus.

Luis Cadus y su pasión por la ingeniería química aplicada al desarrollo científico-tecnológico en el campo de la catálisis
En paralelo con su actividad en la investigación, que le ha permitido generar más de 100 (cien) artículos publicados en importantes revistas científicas del mundo indexadas y referenciadas en SCOPUS o CitationIndex; sumado a su espíritu innovador en docencia de grado y posgrado, vinculación y transferencia tecnológica, Cadus desde su época de estudiante hasta su jubilación en mayo de 2026, ha tenido una activa presencia en la vida institucional de la Universidad Nacional de San Luis y del CONICET.
Participó en la creación de la Fundación de la Universidad Nacional de San Luis; co-organizador de la carrera Ingeniería en Alimentos; durante el rectorado del Profesor German Arias, trabajó como delegado del INTEQUI para la creación del CCT San Luis, donde en 2019 fue la máxima autoridad del directorio.
A través de concursos por antecedentes y oposición accedió a la dirección del INTEQUI durante dos períodos consecutivos (2016-2026), con una política centrada en dos planes estratégicos que profundizaron le generación de conocimientos, la transferencia y desarrollo tecnológico y la vinculación con el sector productivo y social en general: Plan Estratégico de Asuntos Tecnológicos (PEAT) y el Plan Estratégico de Asuntos Académicos (PEAA), ambos con proyección al 2030.
La reestructuración organizacional en el INTEQUI se enriquece de manera integrada con el Sistema de Gestión de Calidad, Seguridad e Higiene, Comunicación Institucional, Oficina de Transferencia Tecnológica (OTT), Sistema de Laboratorios, Consejos Asesores; Secretaría Administrativa; Extensión (INTEQUI-EXPLORA), entre otros sectores que tienen establecido cada uno, protocolos de funcionamiento aprobados por el Consejo Directivo.
En ese sentido el INTEQUI muestra indicadores de producción científica y tecnológica de elevada performace, que se nutre y potencia con el diálogo interdisciplinario entre sus líneas y sub líneas de investigación, las tesis de grado y doctorales que promueven una proyección regional y nacional de alto nivel.
Al cierre de su rol como director, considera como logros dejar al INTEQUI como un “instituto con identidad en el que cada integrante siente la pertenencia. Un instituto con una estructura, a través de las herramientas de construcción, organización y gestión, con personal capacitado y comprometido apto para perfeccionar sus tareas. Un instituto con una cultura científica y tecnológica actualizada donde cada líder de línea sabe cómo mantener actualizada la temática, como ponerla en contexto para proseguir aún ante la falta de apoyo estatal”- resume el doctor Cadus.
YOUTUBE: VER DISCURSO DR. CADUS CON MOTIVO DE LOS 40 AÑOS DEL INTEQUI
PERFIL
Luis Cadus nació en la ciudad de Villa Mercedes el 27 de agosto de 1960. Su madre María Aidé Díaz desarrollaba tareas en una casa de alta costura y su padre Elías Cadus trabajó en Obras Sanitarias de la Nación ocupando importantes cargos. Su hermano Raúl Omar Cadus es profesor de Filosofía en la Universidad Nacional del Comahue.
La enseñanza primaria la cursó en la Escuela Raúl B. Díaz de Villa Mercedes. Por traslados laborales de su padre, la educación secundaria la cumplimentó en Mina Clavero y Villa Dolores, concluyendo en la Escuela Normal “Dr. Juan Llerena” de Villa Mercedes.
La actividad deportiva siempre lo acompañó: Desde niño, el Club Aviador Origone de Villa Mercedes fue el ámbito en donde practicaba fútbol, pelota paleta, y natación. Hasta hace un par de años se dedicó al atletismo como velocista, medio fondo y fondo.
La música y la lectura es otro de sus ejes. Durante la secundaria escuchaban rock nacional e internacional. “Recibíamos de los hermanos mayores de mis amigues discos traídos de Estados Unidos, antes que llegaran a las casas de discos"- comenta. Algunos títulos: “Made in Japan” de Deep Purple en 1972, “The dark side of the Moon” en 1973 de Pink Floyd o “Physical Graffiti de Led Zeppelin” en 1975. De Argentina: Vox Dei, Alma y Vida, Crucis, Aquelarre, El Reloj, Manal, Billy Bond entre otros.
“La lectura y los diccionarios siempre fue algo presente en mi casa”- recuerda, con autores como Antonin Artaud, Arthur Rimbaud, Charles Baudelaire, Jorge Luis Borges, Julio Cortazar, Alejandra Pizarnik, Roland Barthes. Al leer “Cándido y el optimismo” de Voltaire y las charlas familiares sobre la agitada vida política de los setenta en Argentina, lo impulsó a ampliar lecturas de novelas y libros histórico-políticos de Leopoldo Marechal, Miguel de Unamuno, Eduardo Galeano, Ariel Dorfman, Arturo Jauretche, Juan Carlos Mariátegui, Marx y un sinfín de escritores y pensadores. Sus inquietudes culturales lo motivaron para fundar el primer cineclub en Villa Mercedes y la Biblioteca Popular en barrio Obras Sanitarias.
En 1984 se casó con Cristina del Valle Vargas, profesora de Inglés y Licenciada en Educación. De esa unión nacieron sus hijas María Eugenia – doctora en Historia y Teoría de las Artes (UBA) , investigadora del CONICET y docente en la Universidad Nacional de la Artes; y María Fernanda, antropóloga recibida en la UBA, y doctorando del CONICET y Parques Nacionales. Sobre la relación entre su familia y la actividad científica manifiesta que “Mi carrera habría sido imposible sin mi familia. El acompañamiento infinito de mi esposa y de mis hijas, y la sensación en la espalda del soporte de mi madre”.
El doctor Luis Cadus se jubila luego de cuarenta y ocho (48) años de trayectoria en la Universidad Nacional de San Luis; cuarenta y cinco(45) años en docencia y cuarenta y tres (43) en investigación científico-tecnológica con la máxima categoría del CONICET: Investigador Superior.
Reconoce que toda se extensa carrera fue posible posible gracias a la educación pública que “fue, es y será el único gran tractor de la movilidad social ascendente. Me avergüenzan los que gracias a la educación pública hoy detentan lugares de poder y desde allí promueven su desfinanciamiento o eliminación, por acción u omisión. Me avergüenzan los que desde adentro de la universidad pública olvidan que no podrían estar allí, si no hubiese sido pública”-manifiesta el doctor Cadus.
El INTEQUI y la ciencia en Argentina
LUIS CADUS: "LA CIENCIA EN ARGENTINA ES MUY RESPETADA"

¿En qué campos específicos de la química considera que el INTEQUI ha marcado una singularidad?
-Lo más interesante es que se ha salido de espacios bancarizados para pasar a una interdisciplinariedad en los campos de la química verde, la economía circular y las energías renovables.
¿Cuál es el aporte del INTEQUI a la ciencia y tecnología regional y nacional?
-Todas las líneas de investigación de INTEQUI, cerca de 20, tienen por objeto temas de gran actualidad científica e interés para el desarrollo del país. Muchas tienen también un grado de madurez o perspectiva tecnológica. Los convenios en marcha y los que están en redacción marcan la tendencia que una vez madura no tiene techo.
¿Cuál es su visión a lo largo de su carrera de la ciencia y la tecnología argentina dentro del entramado de las políticas públicas de este sector?
-Hay que revalorizar al interior de quienes queremos influir en la organización del sistema científico público y la educación superior las viejas discusiones de Houssay y Varsavsky, actualizadas a nuestro actual contexto nacional y mundial y dentro de éste último el papel que la Argentina puede cumplir. Un contexto mundial que pone a la humanidad al borde de extinción, donde nos quieren hacer creer que una herramienta como la IA puede reemplazarnos, donde un reducidísimo grupo de personas tiene más dinero que miles de millones todos juntos, donde quieren suprimir los Estados por sus corporaciones.
¿Cómo considera usted que es la apropiación o validación de la ciencia argentina por parte de la comunidad en general?
-El contexto actual, terraplanista y antivacunas, negacionista de nuestra historia reciente, validante de acciones e ideas claramente fascistas hace muy difícil responder a esta pregunta sin sectorizar a la sociedad. Por un lado hay un espacio de resguardo y a mi entender en clara minoría que debe convertirse en espacio de resistencia para cuando cambien las condiciones de contexto. A nivel micro, en los casos puntuales, la ciencia argentina es muy respetada y ha dado pruebas de su capacidad y súper eficiencia haciendo mucho con casi nada. O mejor dicho con nada material y muchos sueños y dedicación.
¿Cuál son sus planes y perspectivas de ahora en más?
-Por ahora NO continuar haciendo lo que he venido haciendo. No convertirme en la sombra de nadie. Confío plenamente en la gente que debe hacerse cargo de lo que sigue en la docencia, la investigación científica y tecnológica y la organización institucional.
Alguna reflexión final u otros aportes
- La actividad científica, para quién quiere aportar algo tanto al campo del conocimiento como a la sociedad que la paga, no puede hacerse como un simple empleo. Requiere de un compromiso total. Por eso un sistema desjerarquizado y burocrático no será útil para nada. Si no queremos ser una simple factoría reproductora de conocimiento ajeno, la Universidad y el CONICET tienen que recuperar procesos de selección y acompañamiento económico acordes a esos fines.

